La edad de dos años es una etapa de energía, entusiasmo, exploración e independencia. Juega solo, colocando piezas de rompecabezas, comienza a usar lápices de colores, relaciona las palabras para crear oraciones simples y puede seguir instrucciones simples.
Con la imaginación en todo su apogeo le gusta imitar a quienes conoce y hacer lo que ellos hacen.
Ya con tres años puede crear formas con masilla para jugar y juntarlas para formar objetos, sus garabatos comienzan a adquirir la forma de la escritura, suele jugar a que es otra persona y se disfraza con frecuencia. Le encanta correr y perseguir y se niega a permanecer quieto.
Entre los cuatro y cinco años ya puede caminar por un borde manteniendo el equilibrio, subir las escaleras de un tobogán, colgar de un aparato con barras de metal y andar en bicicleta. Puede aprender a nadar, patinar, esquiar, bailar y usar trampolín.
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